MARCHAS Y UN POSIBLE PARO, LAS ÚLTIMAS CARTAS DE LA OPOSICIÓN PARA LOGRAR LA RENUNCIA DEL TRIBUNAL QUE HABILITÓ A EVO MORALES PARA LA REELECCIÓN

Una de las últimas batallas para intentar frenar la candidatura de Evo Morales se dará desde junio y es la búsqueda del cambio de los vocales electorales que habilitaron al presidente para las elecciones de octubre de este año en Bolivia. Todo parece indicar que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) eludirá el ultimátum que dieron los cívicos y los partidos opositores para que renuncien hasta este viernes 31 de mayo, ya que las autoridades han decidido seguir al frente del proceso con la oficialización este lunes y martes de la convocatoria a la votación del 20 de octubre y el anuncio del calendario electoral.

Las posibles medidas de presión debatidas consisten en marchas, vigilias, huelgas y hasta paros escalonados en todas las regiones de Bolivia hasta lograr el cambio del TSE. Así lo adelantó a Infobae el presidente del Comité pro Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, que ha liderado en los últimos días el pedido de consultas a la CIDH sobre la candidatura del oficialismo y la convocatoria a los partidos opositores a defender el resultado del referéndum del 21 de febrero de 2016, que impidió una reforma constitucional para habilitar a Evo Morales a una nueva reelección.

«Si los vocales no cumplen el plazo hasta el 31 de mayo, al día siguiente tomaremos la decisión si empezamos con marchas y si seguimos con paros escalonados en cada región de 24, 48 o de 72 horas. El pedido es que los vocales electorales renuncien y que entre la oposición, el oficialismo y los cívicos seleccionemos a las mejores personas que garanticen confianza y transparencia o que hagan respetar el voto. Las elecciones primarias marcaron la posibilidad de habilitar a Evo, pero no cumple los requisitos. Confiamos en que un nuevo Tribunal haga respetar el voto», dijo el dirigente cívico.

Luis Fernando Camacho en la cabecera de la mesa del Encuentro Nacional por la Democracia y el Estado de Derecho en Bolivia

De acuerdo al calendario electoral que se lanzó este martes, existe un espacio para que entre el 12 de agosto y el 5 de octubre se presenten denuncias contra cualquier candidato. Los frentes podrán sustituir a sus postulantes entre el 12 de agosto y el 5 de septiembre, según el cronograma. Esa sería, según los cívicos, una de las últimas oportunidades para que el TSE se pronuncie y, por tal motivo, se busca ahora con la presión el relevo de sus miembros por otros más confiables.

Sin embargo, una fuente del Tribunal Supremo Electoral explicó a Infobae que el pedido no es técnica ni jurídicamente viable, ya que el tiempo no alcanza ahora para realizar convocatorias ni designaciones en la Asamblea Legislativa y se arriesgaría la elección de octubre. «El pedido cívico y de algunos opositores pudo tener efecto el año pasado, pero ahora no. Además, hay normas que establecen las causas de la pérdida del mandato de los vocales y estas no incluyen la solicitud ciudadana de renuncia», afirmó.

También descartó que un nuevo Tribunal Supremo Electoral pueda inhabilitar a Evo Morales o a otros candidatos, ya que existe una sentencia del Tribunal Constitucional que lo impide, y es de cumplimiento obligatorio e irrevisable. «Las impugnaciones de candidaturas son las aceptadas por ley. Para eso deben haber sentencias ejecutoriadas», apuntó.

María Choque, presidenta del Tribunal Supremo Electoral de Bolivia

Sobre el curso que deben tomar las acciones de la oposición, el jefe y ex candidato del opositor Unidad Nacional, Samuel Doria Medina, opinó que ve poco factible pedir la renuncia de los vocales por el tiempo que queda, lo mismo que aplicar las medidas de presión. Insistió, en cambio, en su demanda de unidad de los opositores que rivalizan con Evo Morales. «Las decisiones tomadas en la reunión de los cívicos con la oposición han sido insuficientes», comentó.

Por su lado, el dirigente del también opositor Bolivia Dice No, Vladimir Peña, informó de que en la reunión con los cívicos se conformó una comisión operativa que decidirá las medidas de presión si los vocales electorales no renuncian. «No se descarta ninguna movilización, incluso el paro, pero hay una posición de que se lo evite por la inacción y los perjuicios que provoca a la sociedad», dijo.

Por su parte, el ex vicepresidente y ahora candidato presidencial por el opositor UCS, Víctor Hugo Cárdenas, se manifestó por Twitter a favor de medidas de presión en junio para relevar a los vocales del TSE. «En Santa Cruz convenimos en renunciarlos por infringir la Constitución, ser parcializados con el Gobierno del MAS y desconocer la voluntad popular del 21-F. ¡La lucha se reinicia en junio! ¡El capricho del binomio chuto no puede ser más que un pueblo!», posteó, a tiempo de expresar que deben ser nombrados de una lista consensuada entre la oposición, el oficialismo y los cívicos.

Manifestación en Bolivia contra la reelección de Evo Morales

Esperanza en la CIDH

Si bien es cierto que un pronunciamiento de la CIDH no tendría un afecto coercitivo para inhabilitar antes de octubre a Evo Morales, el presidente cívico Luis Fernando Camacho dijo que, si se pronuncia, quedará establecido ante la comunidad internacional que el presidente de Bolivia entró en un «proceso dictatorial» al atropellar la Constitución. «Como hay casos que han durado 8 años hay otros que han durado solo 45 días y tenemos esperanza. El Gobierno tiene temor y por eso no pidió a Brasil y a Colombia la opinión consultiva, como lo hicimos nosotros, en su condición de países garantes de la Constitución», manifestó.

Por su lado, Vladimir Peña, del opositor Bolivia Dice No, opinó que la solicitud de una opinión consultiva a la CIDH es una nueva opción para reclamar la violación de la Constitución. «El problema son los plazos y, más allá de la efectividad de un fallo, la comunidad internacional tomará con mayor detenimiento el caso de Evo Morales y la legitimidad de la causa crecerá».

Neutralidad de los cívicos

Respecto al planteamiento de una sola candidatura de la oposición, el presidente del Comité pro Santa Cruz es de la posición de no pronunciarse a favor o no de que algún postulante desista de participar en las elecciones. «Esa es una decisión de los políticos y nosotros no podemos apoyar o no a un candidato, por respeto. Todos tienen derecho a participar o pueden si quieren renunciar. La base de nuestra lucha es la unidad para el respeto al voto», expresó.

En cambio, Samuel Doria Medina considera que en julio se abrirá un espacio para que los candidatos opositores que no tengan ninguna chance se bajen y que corresponde a los presidenciables Carlos D. Mesa y Oscar Ortiz estar a la altura de la responsabilidad de decidir si se unen o no para enfrentar a Evo Morales.

Fuente: INFOBAE