GOBIERNO REGIONAL FORTALECE LA PRODUCCIÓN APÍCOLA DEL PUEBLO WEENHAYEK

EL PASADO FIN DE SEMANA, EN INSTALACIONES DEL GOBIERNO REGIONAL DEL GRAN CHACO, PROCEDIÓ A LA TERCERA ENTREGA DE LAS CAJAS QUE FORTALECEN LA PRODUCCIÓN APÍCOLA EN LAS COMUNIDADES WEENHAYEK DE TIERRAS BAJAS. ESTA ZONA, DE ACUERDO A LO SEÑALADO POR EL SECRETARIO DE DESARROLLO PRODUCTIVO MEDIO AMBIENTE Y AGUA, MARCELO REYES, ES APTA PARA LA PRODUCCIÓN DE MIEL POR LA GRAN CANTIDAD DE FLORA QUE TIENE.

La entrega fue posible gracias a la implementación del proyecto Capacitación e Implementación Agropecuaria (CAPI) que tiene por objetivo de mejorar la calidad de vida de las comunidades indígenas weenhayek y guaranís en la región del Gran Chaco, mediante la ejecución de programas y subprogramas de producción agropecuaria preservando el sostenible de los recursos naturales.

Miguel Canaviri, director del proyecto, explicó que en las comunidades del pueblo weenhayek tuvieron muy buenas experiencias de trabajo y desarrollo de iniciativas productivas que consolidaron su sostenibilidad. “Ddos comunidades en las que se implementamos exitosamente los subprogramas, hablamos de la Purísima y Tres Moras fueron el inicio de estas actividades que se amplían”, acotó.

El pueblo weenhayek, de acuerdo a lo señalado por el director, está establecido en una zona árida, donde tradicionalmente desarrollaron como fuente de ingresos la piscicultura, pero que en el último periodo están avanzando en la diversificación de la producción, primero para garantizar su seguridad alimentaria y, luego, para generar un excedente que en el último periodo ya fue destinado al mercado.

En esta tercera fase del proyecto, el Gobierno Regional ha impulsado la implementación de unas 120 cajas apícolas para la producción de miel, pero con los 40 que se entregó en la oportunidad se habla de incrementar la producción en casi un 40%. Con ese propósito, también entregaron 1500 ceras que sirven para que las abejas empiecen a trabajar en la producción de este néctar que es muy cotizado.

A esta dotación, se suma unos 150 alimentadores que permitirán dotar alimento para las abejas en los periodos de baja floración, además de los trajes apícolas que son implementos muy importantes para trabajar en el área de producción y realizar las revisiones periódicas. La zona donde está establecido el pueblo es potencial para la producción de miel porque conserva aún su naturaleza.

Fuente: El Chaqueño