PRESIDENTE RECUERDA EN EL CHACO CHUQUISAQUEÑO QUE EL ESTADO PLURINACIONAL DEVOLVIÓ DERECHOS A LOS PUEBLOS INDÍGENAS

El presidente Luis Arce rindió este martes homenaje en Monteagudo, la segunda ciudad más importante de Chuquisaca, al héroe indígena Apiaguaiki Tüpa.

La ciudad de Monteagudo, capital de la provincia Luis Calvo, fue hasta 2005 el centro urbano de un puñado de ricos hacendados que habían hecho suyas las fértiles tierras en ese vasto territorio extendiendo su influencia hasta la vecina Hernando Siles.

Todo lo que había en su territorio les pertenecía: tierra, ganado y unas 200 familias guaraníes que sobrevivieron bajo su égida en condiciones de servidumbre.

Los hacendados —vinculados a los partidos políticos que administraron el país en dictadura y democracia, pero que perdieron su caudal electoral en las elecciones de diciembre de 2005— no solo controlaron a la justicia y a los gobiernos municipales locales, que estaban a su servicio por vínculos partidarios o sanguíneos, sino también la vida y el destino de cada peón guaraní a su servicio.

Apiaguaiki Tüpa era también guaraní. El presidente Arce recordó en sus redes sociales que el líder indígena fue asesinado por la oligarquía racista y el Estado republicano, 130 años atrás.

El 29 de marzo de 1892 fue ejecutado en Sauces, hoy Monteagudo, por orden del coronel Melchor Chavarría, quien ordenó su tortura y fusilamiento.

“Ese asesinato trató de acallar las voces de nuestros hermanos indígenas, que básicamente era que se les repete, porque estaban siendo avasallados, ultrajados”, comentó el mandatario durante el acto de entrega de vías asfaltadas para ocho barrios ante una masiva concurrencia de pueblos indígenas, gran parte mujeres.

El jefe de Estado reafirmó que la explotación de los pueblos indígenas concluyó con el triunfo electoral del Movimiento Al Socialismo en 2005, pero que aún hay clases dominantes que recuerdan con nostalgia ese periodo que simboliza —lamentó— la explotación, el olvido, la discriminación de los pueblos indígenas originarios de nuestro país.

Pero el Estado Plurinacional, con la nueva Constitución Política boliviana, da lugar a los derechos de nuestros pueblos indígenas, resaltó.

Con el triunfo electoral de Evo Morales en 2005, el primer presidente indígena que tiene Bolivia, y la llegada por primera vez de legisladores guaraníes al Congreso, pronto se acabaría en las provincias Luis Calvo y Hernando Siles de Chuquisaca, O’ Connors y Gran Chaco, de Tarija, y Cordillera, de Santa Cruz, lo que las Naciones Unidas describió como un sistema de «trabajos forzados y servidumbre».

Hasta la llegada del MAS al gobierno, los guaraníes en el chaco boliviano iniciaban su vida laboral obligada en una hacienda a los 12 años. Hay quienes en tres décadas no cobraron un sueldo. Sólo recibían comida en una mesa comunal y dos veces al año una suma pequeña de dinero para comprar ropa. No tenían derecho a la educación, la salud, la libertad de movimiento y a la propiedad de la tierra.

El estudio, denominado “aipota aiko chepiaguive cheyambae”, que significa “quiero ser libre, sin dueño” en lengua guaraní, grafica las condiciones de servidumbre en las que vivieron decenas de personas en las provincias chuquisaqueñas Luis Calvo y Hernando Siles.

El jefe de Estado dijo que su gobierno trabaja hoy con la comunidad guaraní y los líderes locales en una pluralidad de proyectos.

Via: ABI

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